Factores precipitantes de crisis epilépticas

factores precipitantes de crisis epilépticas

Epilepsia es una palabra griega que significa “ser cogido o atacado por sorpresa”.  El término es realmente afortunado y se ha impuesto con el paso de los siglos.

Los Babilonios,  mucho antes de los griegos, llamaban a la epilepsia antasubba que significa “mal de las caídas”; pero el término griego es mucho más afortunado. Efectivamente la epilepsia es como el trueno de la tormenta en un cielo sin nubes. Esta es una de las características más desesperantes de la enfermedad.

En otros trastornos el paciente o su familia tienen una serie de indicios que señalan el ataque de la enfermedad. Por ejemplo, el paciente con angina de pecho estable nota el dolor al subir escaleras o al hacer un esfuerzo inusual; así, él ya sabe qué ha de hacer para prevenirlo. En la epilepsia no hay nada que anuncie el ataque con tiempo de antelación suficiente, ni nada que nos permita predecir lo que va a ocurrir. En rigor, la epilepsia ataca cuando menos se lo espera todo el mundo. En el momento más inconveniente. No respeta ni el sueño. De hecho muchos pacientes se levantan por la mañana con la sensación de que han tenido una crisis. Esta imprevisibilidad hace que el paciente se haga mil conjeturas acerca de lo que le puede o debe hacer para no tener ataques.

Esta incertidumbre afecta también al electroencefalograma (EEG). Si el paciente no presenta síntomas ni signos durante la realización del EEG, el resultado de la prueba será completamente normal mientras que  el paciente puede sufrir un ataque nada más salir del Hospital. Como muy bien decían los griegos, suele coger desprevenido al paciente, a los familiares y a los médicos.

No obstante,  con el paso de los años se han descubierto algunos factores que pueden favorecer las crisis. Su conocimiento es pues de vital importancia porque evitarlos constituye una medida importantísima en el tratamiento. Estos son:

  1. Abandonar la medicación antiepiléptica. El paciente puede olvidar la toma de las pastillas o habérselas dejado en casa. Puede pensar que por unos días que no las tome no va a pasar nada.¡Todo lo contrario!
  2. No dormir lo suficiente.
  3. Tomar alcohol.
  4. La fiebre.
  5. Los destellos luminosos (en las epilepsias fotosensibles) lo que incluye algunos tipos de juegos por ordenador o programas de televisión o el sol a través de los árboles durante un viaje en coche.
  6. Las drogas.

Equipo de INVANEP

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